Es fundamental que todo ganadero brinde buena salud y bienestar al rebaño. Y el requisito se aplica no solo en el sentido de controlar o prevenir enfermedades en la propiedad, sino también en el sentido de lograr la calidad total de la carne y el cuero producidos en la granja.

Las medidas relacionadas con el mantenimiento de la salud de los animales incluyen vacunaciones, por ejemplo contra la fiebre aftosa y el control de parásitos internos y externos. Según Embrapa, la presencia de endo y ectoparásitos representa una pérdida anual de US$ 18 mil millones por año.

En este contexto, la contabilidad revela que los gusanos son responsables de una pérdida del 35,2%, seguidos de la berna, que responde por el 22,22% de las pérdidas. La mosca de los cuernos y la mosca de los establos, juntas, representan una incidencia superior al 16,66% anual. Por último, pero no menos importante, la garrapata representa el 21,98% anual de los daños a la producción de carne y leche.